Sunday, January 22, 2006

Tres meses después

Hace mucho tiempo que no dedico un momento a llenar esta página, así que ahora lo hago con un pensamiento que surgió hace algunas horas. En el servicio religioso al que asisto los domingos, hay un momento en el que se pide la ayuda de Dios para la solución de problemas personales, comunitarios, nacionales o hasta mundiales. Hoy, como casi cada semana, se pidió por la paz mundial y me puse a pensar acerca del problema que representa la investigación en materia nuclear que realiza Irán. Algunos países se han pronunciado fuertemente en contra de esta búsqueda y se antoja que, aparentemente, buscando la paz mundial se inicie una guerra de magnitud inédita. ¿No es esto nuevamente una lucha de ideologías?, ¿qué hay de diferencia entre Irán y Francia?, ¿por qué a unos se les impide buscar alternativas energéticas y a otros se les apoya? Me da la impresión (y estoy seguro que muchos también la tienen) de que no hay fundamentos para decir que Irán está construyendo armas nucleares; y si los hubiera, y si lo estuvieran haciendo, ¿cuál es el miedo? Es cierto, el Sr Ahmadinejad ha dejado ver (de manera prosaica) su poca afinidad por Israel, que como bien sabemos, es el protegido número uno del gobierno estadounidense; pero el ofrecimiento del gobierno iraní para que la ONU supervise sus acciones en el tópico puede darnos una relativa confianza. ¿Es que acaso es necesario ofender a una persona porque va a empezar a hablarnos, y creemos que lo va a hacer para ofendernos? La presunción de invulnerabilidad de los países de "occidente" es vergonzosa; el ser humano es más feliz y disfruta su vida cuando es débil, cuando es vulnerable... si no se busca la felicidad ¿para qué se ocupa un lugar en este hermoso mundo?